Poemas y rimas de Bécquer
Las Rimas de Bécquer son el gran libro del amor romántico en español: breves, directas y todavía capaces de acelerar el pulso. Estos son fragmentos de las más citadas, con su número de rima, para leer sin prisa o dedicar a alguien.
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- ¿Qué es poesía?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? Poesía... eres tú.Gustavo Adolfo Bécquer, Rima XXI
- Por una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo; por un beso... ¡yo no sé qué te diera por un beso!Gustavo Adolfo Bécquer, Rima XXIII
- Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala a sus cristales jugando llamarán.Gustavo Adolfo Bécquer, Rima LIII
- Los suspiros son aire y van al aire. Las lágrimas son agua y van al mar. Dime, mujer: cuando el amor se olvida, ¿sabes tú adónde va?Gustavo Adolfo Bécquer, Rima XXXVIII
- Yo soy ardiente, yo soy morena, yo soy el símbolo de la pasión; de ansia de goces mi alma está llena. ¿A mí me buscas? No es a ti, no.Gustavo Adolfo Bécquer, Rima XI
- Asomaba a sus ojos una lágrima y a mi labio una frase de perdón; habló el orgullo y se enjugó su llanto, y la frase en mis labios expiró.Gustavo Adolfo Bécquer, Rima XXX
- Hoy la tierra y los cielos me sonríen; hoy llega al fondo de mi alma el sol; hoy la he visto... la he visto y me ha mirado... ¡Hoy creo en Dios!Gustavo Adolfo Bécquer, Rima XVII
- Cuando me lo contaron sentí el frío de una hoja de acero en las entrañas.Gustavo Adolfo Bécquer, Rima XLII
- Dos rojas lenguas de fuego que, a un mismo tronco enlazadas, se aproximan, y al besarse forman una sola llama.Gustavo Adolfo Bécquer, Rima XXIV
- Tu pupila es azul y cuando ríes su claridad süave me recuerda el trémulo fulgor de la mañana que en el mar se refleja.Gustavo Adolfo Bécquer, Rima XIII
- ¿Será verdad que cuando toca el sueño con sus dedos de rosa nuestros ojos, de la cárcel que habita huye el espíritu en vuelo presuroso?Gustavo Adolfo Bécquer, Rima LXXV
- Tú eras el huracán, y yo la alta torre que desafía su poder.Gustavo Adolfo Bécquer, Rima XLI
- Del salón en el ángulo oscuro, de su dueña tal vez olvidada, silenciosa y cubierta de polvo veíase el arpa.Gustavo Adolfo Bécquer, Rima VII
- No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira; podrá no haber poetas; pero siempre habrá poesía.Gustavo Adolfo Bécquer, Rima IV
- Los invisibles átomos del aire en derredor palpitan y se inflaman; el cielo se deshace en rayos de oro.Gustavo Adolfo Bécquer, Rima X