Frases para una abuela
Las abuelas guardan recetas, secretos y refranes que valen oro. Estas frases son para decirle a la tuya lo mucho que significa, en su cumpleaños, un domingo cualquiera o cuando la echas de menos. Elige una, ponle tu estilo y mándasela.
Toca una frase y aparece en la tarjeta. Cambia el fondo, pon su nombre y envíala por WhatsApp.
- Abuela, tu casa huele a infancia y a los mejores domingos.
- Gracias, yaya, por ser mi refugio cuando todo se complicaba.
- Contigo aprendí que el amor se demuestra con un plato de comida y un abrazo.
- Abuela, eres la persona más sabia que conozco sin haber leído un solo libro de autoayuda.
- Tus manos han hecho tantas cosas por nosotros que cada arruga es una historia.
- Feliz cumpleaños, abuela. Cada año a tu lado es un regalo para todos nosotros.
- Feliz cumpleaños, yaya. Que cumplas muchos más y que yo esté para soplar las velas contigo.
- Abuela, no sé qué haría sin tus consejos, aunque a veces te haga poco caso.
- Mi abuela: la mejor cocinera, la mejor consejera y la mejor persona del mundo.
- Contigo, abuela, nunca falta un plato en la mesa ni un abrazo en la puerta.
- Gracias por contarme tantas veces la misma historia. Me la sé de memoria y aun así me encanta.
- Tu cocina es el único sitio donde me sienta bien comer lo que sea.
- Abuela, tú me enseñaste a rezar, a coser y a no rendirme. Y también a esconder los caramelos.
- La casa de la abuela es un lugar donde el tiempo se detiene y todo está bien.
- Gracias, yaya, por esas tardes de merienda, de cuentos y de historias de cuando eras joven.
- Abuela, que sepas que eres mi heroína sin capa y con delantal.
- Eres la mejor abuela del mundo y no hay discusión posible.
- Qué suerte tengo de que me quieras tanto. Y qué suerte de poder decírtelo.
- Yaya, siempre me dices que me abrigue. Hoy te lo digo yo: cuídate mucho, que te quiero a salvo.
- Abuela, gracias por hacerme creer que los lunes también pueden saber a chocolate con churros.
- Abuela, tus abrazos son los más largos y los más sinceros que he recibido en mi vida.
- Cada vez que huelo a canela me acuerdo de ti. Qué recuerdo tan bonito.
- Gracias, abuela, por cuidarnos como lo hacías: sin pedir nada y dándolo todo.
- Tienes más historias que cualquier libro y más ternura que cualquier cuento.
- Abuela, eres el pegamento de nuestra familia. Sin ti, ya no sería lo mismo.
- Aunque ahora seas tú la que necesite cuidados, para mí siempre serás quien me los dio primero.
- Abuela, te echo de menos más de lo que sé decir por teléfono. Voy a verte pronto.
- Qué ganas de sentarme otra vez a tu lado a ver pasar la tarde sin prisa.
- Abuela, me siento muy orgullosa de ser tu nieta. Eres un ejemplo de fuerza y de bondad.
- Mi abuelita, mi tesoro: gracias por ser tan buena conmigo y con todos.
- Tus refranes siempre acaban teniendo razón. Qué rabia y qué suerte haberte escuchado.
- Cuando miro tu sonrisa, me doy cuenta de lo que quiero ser de mayor: alguien tan bueno como tú.
- Abuela, ya no estás aquí, pero sigo oyéndote en cada consejo y oliéndote en cada receta.
- Hoy me acuerdo de ti más que de costumbre, yaya. Gracias por todo lo que me dejaste.
- Abuela, desde donde estés, cuídanos. Aquí seguimos haciendo tus recetas para sentirte cerca.
- A mi abuela le debo muchos de mis mejores recuerdos y casi todos mis refranes. Qué suerte haber crecido a su lado.
- Abuela, te escribo para decirte lo que a veces no me sale en persona: que te quiero muchísimo, que me has enseñado más que ningún colegio y que sigo queriendo ser como tú cuando sea mayor.
- Gracias, abuela, por cada tarde de verano en el pueblo, por cada abrazo antes de dormir y por todas las veces que me defendiste de mis padres. Eres mi cómplice favorita.
- Mi abuela no usa WhatsApp, pero sabe decirme "te quiero" con una mirada y un "come algo, hijo".
- A mi abuela: gracias por convertir una casa pequeña en el sitio más grande del mundo.