Frases picantes y eróticas
Un mensaje a media tarde puede cambiar la noche entera. Estas frases picantes juegan con la insinuación, el deseo y la complicidad, sin pasarse de la raya. Mándalas por WhatsApp o guárdalas para decirlas al oído.
Toca una frase y aparece en la tarjeta. Cambia el fondo, pon su nombre y envíala por WhatsApp.
- Tengo una lista de cosas que no te voy a decir por mensaje. Es larga, y empieza donde terminó la última vez.
- Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos.Pablo Neruda, Poema 14, Veinte poemas de amor y una canción desesperada
- Ven a casa. Prometo no poner la tele. Ni el móvil, ni el mundo, ni la prisa.
- Hoy me sobra ropa y me falta tu boca. Ya sabes por dónde empezar a arreglarlo.
- Es hielo abrasador, es fuego helado, es herida que duele y no se siente.Francisco de Quevedo, Definiendo el amor
- Piensa en mí a las diez de la noche. Yo ya lo estoy haciendo. Y luego dime si has podido dormir.
- Me muerdo el labio cada vez que me acuerdo de lo de anoche.
- Ojalá fuera viernes y tú, mi único plan. Y que el viernes durara hasta el domingo por la noche.
- No me mires así en público si luego no piensas hacerte responsable.
- Tu voz al oído debería estar regulada. Aunque contigo me daría igual cumplir cualquier norma.
- Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.Pablo Neruda, Poema 15, Veinte poemas de amor y una canción desesperada
- Tengo ganas de ti. Y de no hacer nada más en todo el día. Todo lo demás puede esperar, tú no.
- Te debo un abrazo largo, un beso lento y un par de cosas que prefiero contarte en persona.
- Hoy estás muy lejos. Y yo, muy poco paciente. Voy a tener que compensarlo cuando te vea.
- Sé que tienes reunión, pero cuando termines acuérdate de que estoy esperando.
- Desmayarse, atreverse, estar furioso, áspero, tierno, liberal, esquivo... quien lo probó lo sabe.Lope de Vega, Desmayarse, atreverse, estar furioso
- Esta noche vengo a por ti. Tú solo ten el sofá preparado.
- Llevas todo el día en mi cabeza, y nada de lo que pienso es apto para todos los públicos.
- No necesito perfume. Me basta con acordarme de cómo hueles. Tu cuello huele a lo mejor que conozco.
- Me gusta cómo me miras cuando crees que no me doy cuenta.
- Ven despacio. Lo bueno se hace esperar. Que a mí me gusta saborear la espera casi tanto como el final.
- Por una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo; por un beso... ¡yo no sé qué te diera por un beso!Gustavo Adolfo Bécquer, Rima XXIII
- Mi plan de hoy: cenar rápido, mirarte despacio. Y lo que venga después, que ya se verá.
- Tengo una teoría sobre tus labios y necesito comprobarla.
- Que la noche nos pille juntos y que no haya prisa por que amanezca.
- Hoy el mensaje es corto porque lo que quiero hacerte es largo.
- No eres una adicción, pero cada día quiero más. Lo tuyo es más grave: me gusta y no quiero curarme.
- Cuando me tocas, el resto del mundo baja el volumen. Ni el móvil suena, ni se mueve el reloj.
- Te regalo mi paciencia hasta las ocho. Después, no respondo de mí.
- Eres tan buena persona que me da hasta vergüenza lo que se me ocurre contigo.
- Tienes una sonrisa peligrosa y yo, ninguna intención de ponerme a salvo.
- Te amo como se aman ciertas cosas oscuras, secretamente, entre la sombra y el alma.Pablo Neruda, Soneto XVII, Cien sonetos de amor
- Cierra los ojos y piensa en mi mano en tu espalda. Ahora ábrelos: ya casi llego.
- Hoy me visto para que me desvistas con la mirada. Y ya sabes quién tiene permiso para el resto.
- Mi cama está de acuerdo conmigo: está muy vacía sin ti. Tiene frío, tiene hueco y tiene ganas.
- Tus manos, mi cintura, y la noche que no acaba. Que nadie nos busque hasta el lunes.
- Dime que no piensas en mí y te creo, pero solo si me miras a los ojos.
- Un beso en el cuello puede ser el principio de una conversación muy larga.
- Esta semana tengo todos los planes llenos, menos el último: ese es tuyo.
- Si me pierdo, búscame en la curva de tu cuello. Seguro que no me quejo.