Frases motivadoras de amor
Hay días en que la mejor forma de querer es recordarle a alguien que puede con todo. Estas frases sirven para animar a tu pareja antes de un examen, tras una mala racha o simplemente cuando se le nota el cansancio, y para acordaros de que lucháis en el mismo equipo.
Toca una frase y aparece en la tarjeta. Cambia el fondo, pon su nombre y envíala por WhatsApp.
- Hoy vas a poder con todo porque no vas solo: me tienes a mí. Tú pon las ganas, que yo pongo el café y los abrazos.
- Cuando dudes de ti, acuérdate de cómo te veo yo. Seguro que no te ves como te veo yo, que me das ganas de aplaudirte.
- Esto es un bache, no el final del camino. Y lo cruzamos juntos. A veces hay que aflojar para volver a coger carrerilla.
- Eres más fuerte de lo que crees y más querido de lo que imaginas.
- Respira. Un día malo no es una vida mala. Cierra los ojos un minuto: lo que hoy parece enorme mañana va a caber en una anécdota.
- Lo que cuesta construir es lo que mejor se cuida, y lo nuestro lo estamos construyendo.
- Donde una puerta se cierra, otra se abre.Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha
- Si te caes, yo te levanto. Si me caigo, tú ya sabes qué hacer. Así funcionamos: nadie aguanta solo el peso del mundo.
- No tienes que hacerlo perfecto, solo con ganas. Yo ya te admiro.
- Ánimo con la semana. Cuando salgas, tienes a alguien esperándote con un abrazo. Y si se tuerce, me llamas y la reparamos entre los dos.
- Confío en ti incluso en los días en que tú no confías. No es fe ciega, es memoria: te he visto salir de peores.
- Nadie dijo que fuera fácil, pero contigo cada paso me parece posible. Lo que sí dijeron es que lo bueno cuesta, y nosotros lo vamos a conseguir.
- Si hoy no te sale, mañana te sale mejor. Y aquí seguiré. Los errores de hoy son los atajos de mañana.
- Estoy muy orgulloso de todo lo que has aguantado sin quejarte. Se nota el esfuerzo, aunque tú creas que no.
- Lo estás haciendo mejor de lo que piensas.
- Dime qué necesitas, ayuda o silencio, y me pongo a ello. No hace falta que lo expliques, solo que me lo digas.
- Los dos juntos somos más tozudos que cualquier mala racha.
- Hay amores que se rinden a la primera. El nuestro negocia, discute y vuelve. No porque sea fácil, sino porque merece la pena.
- Tu esfuerzo me inspira. Lo digo en serio, se me nota. Cuando te veo insistir, a mí también me dan ganas de intentarlo.
- No te compares con nadie: tu camino lleva tu nombre. No hay dos caminos iguales ni uno mejor que otro.
- Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.Antonio Machado, Proverbios y cantares XXIX
- El examen, la entrevista, la mudanza: sea lo que sea, estoy contigo.
- Tengo fe en nosotros, y la fe se entrena todos los días. Y si algún día flaquea, me prestas la tuya.
- Si tienes miedo, ven. Lo miramos de frente entre los dos. El miedo pesa menos cuando se reparte.
- Ve a tu ritmo, pero no pares. Yo te espero en cada curva. La meta no se va a mover y yo estaré en cada kilómetro.
- Un abrazo mío para recargar la batería. Úsalo cuando haga falta.
- No eres el cansancio de hoy, eres todo lo que has logrado hasta aquí. Mañana, con el descanso, te acordarás de todo lo que vales.
- Luchar por lo que quieres incluye descansar. Descansa, que mañana seguimos. Un cuerpo agotado no es un cuerpo rendido.
- Vamos a por ello, con paciencia y con cariño.
- A veces solo hace falta que alguien te diga que puedes. Pues te lo digo: tú puedes. Y también un abrazo, que ayuda.
- Cada vez que te levantas me das una razón más para quererte.
- No te rindas todavía. Lo bueno suele aparecer justo después de querer dejarlo. Yo tampoco me rindo contigo.
- Cuando todo pese, repártelo conmigo y pesará la mitad.
- Si quieres ser amado, ama.Séneca, Cartas a Lucilio
- Nuestro amor no es solo de buen tiempo: es de los que aguantan el chaparrón.
- Eres capaz de más cosas de las que te permites soñar. Lo he visto cuando no mirabas.
- Un paso pequeño sigue siendo un paso. Y tú lo estás dando. En esta carrera no cuenta la velocidad, cuenta no parar.
- Esta noche descansa; mañana la vida te debe una buena.
- Hoy me toca a mí cuidarte: tú pide, que yo me ocupo. Siéntate, deja el móvil y descansa; yo me encargo de lo demás.
- Lo que sueñas también es mío, porque lo has soñado tú. Cuenta conmigo para cada paso del camino.