Frases divertidas de amor
Quererse también es reírse juntos, y a veces la mejor declaración es la que viene con una pizca de broma. Estas frases son para decirle a tu pareja que estás loco por ella (o por él), sin ponerte solemne y con algo de guasa.
Toca una frase y aparece en la tarjeta. Cambia el fondo, pon su nombre y envíala por WhatsApp.
- Te quiero más que al último trozo de pizza, y eso ya es mucho decir. Y mira que yo con la pizza soy muy fiel.
- Eres mi persona favorita, después de mí, claro. Bueno, empatados. Lo de los empates me parece justo.
- Me enamoré de ti por tu sentido del humor. Todavía espero que lo muestres. De todos modos, tu risa tiene mérito.
- Contigo comparto hasta la manta. Y eso, en invierno, es amor del serio.
- Te quiero tanto que te dejaría el mando de la tele. Tanto no, pero casi.
- Eres como el wifi: cuando no estás me desespero. Y lo peor es que ni siquiera tengo tu contraseña.
- Mi amor por ti es como mi amor por el pan: sin control y sin remordimientos. Es peligroso, pero es mío.
- Si fueras una tapa, serías la última croqueta. Todo el mundo la mira y nadie se atreve a cogerla, pero yo sí.
- Eres el motivo por el que ya no veo las series solo.
- Te quiero aunque ronques. Bueno, te quiero con tapones puestos. Un poco de ruido nunca ha hecho daño a nadie. Un poco.
- Me gustas más que la siesta, y mira que la siesta es sagrada. Y ya sabes que yo la defiendo hasta el final.
- Cásate conmigo y te cedo el lado bueno de la cama. Los lunes alternos. Y la manta se reparte a partes iguales, o eso dice el contrato.
- Eres tan buena persona que hasta me aguantas a mí, y eso tiene mérito.
- Mi corazón te pertenece, pero el último yogur sigue siendo mío. Hay límites que ni el amor cruza.
- Contigo he aprendido que se puede discutir por el aire acondicionado y seguir enamorado. Llevamos tres veranos y el mando del aire sigue siendo territorio en disputa.
- Eres mi cielo, mi sol y mi cargador del móvil.
- Prometo quererte en las buenas, en las malas y con el cuatro por ciento de batería. Y cargarte el móvil si me lo pides con cariño.
- Te quiero a ti, a tus manías y a esa forma tuya de perder siempre las llaves.
- Estoy loco por ti, pero el médico dice que es crónico y sin cura. Por si acaso, avisa antes de dejarme.
- Estoy loca por ti, pero tranquilo, es una locura con receta.
- Tu nombre en mi móvil debería llevar un corazón, tres emojis y un aviso de adicción. Ahora mismo lo tengo con todo eso, y aún me parece poco.
- Me tienes en modo avión: desconectado de todo menos de ti.
- El amor es ciego, pero contigo me puse gafas para no perderme nada. Menos mal que a ti te veo de maravilla.
- Mi mejor decisión fue decirte hola. La segunda mejor, no pedirte pagar la cena. Aunque la tercera fue pagar yo, y no me arrepiento.
- Si me quisieras la mitad de lo que quieres a tu perro, ya sería feliz. Pero me conformo con que me dejes la mitad del sofá.
- Te espero como se espera el viernes: contando las horas.
- No soy perfecto, pero tengo buen gusto: te elegí a ti.
- Mi tipo ideal eres tú con café, y el café tampoco es negociable.
- Dicen que el amor duele. A mí me duele más que no contestes los mensajes. Lo del doble check azul no se lo perdono a nadie.
- Tu risa es mi canción favorita, aunque suene como una tos con ganas. Para mí es una sinfonía, aunque a los vecinos no se lo parezca.
- Eres mi media naranja, aunque a veces me exprimes un poquito.
- He pensado tanto en ti hoy que mi jefe cree que estoy muy concentrado.
- Si me das un beso, te perdono que hayas gastado el último rollo de papel.
- Estamos hechos el uno para el otro: yo para hablar y tú para fingir que escuchas. Es un reparto equilibrado y funciona.
- Contigo me río hasta cuando todo sale mal, que es cuando más falta hace. Es mi mejor superpoder: reírme contigo cuando lo normal sería llorar.
- Eres la única persona a la que le respondo audios de más de un minuto.
- Te prometo amor eterno y no mirar el móvil durante la cena. Lo primero lo tengo claro. Lo segundo, ya veremos.
- Te quiero tanto que ya me sé tu pedido de memoria.
- Si me miras así otra vez, se me quema la comida.
- Yo tenía un plan para hoy, pero apareciste tú en mi cabeza y lo mandaste a paseo. La verdad es que salí ganando.