Frases de buenos días amor
Un buenos días de verdad no necesita versos, necesita que se note que has pensado en esa persona nada más abrir los ojos. Aquí hay mensajes cariñosos, divertidos y para quien está lejos.
Toca una frase y aparece en la tarjeta. Cambia el fondo, pon su nombre y envíala por WhatsApp.
- Buenos días, mi amor. Despertarme y saber que existes ya es un buen plan, y lo mejor es que se repite cada día.
- Buenos días, cariño. Hoy el café me sabrá mejor porque lo tomaré pensando en ti y en lo bien que empieza el día cuando apareces.
- Abre los ojos, guapa. Hay un día entero esperando y yo ya tengo ganas de contártelo.
- Buenos días. Me he despertado sonriendo sin saber por qué, y luego he caído en que tú tienes mucho que ver.
- Buenos días, vida mía. Hoy te quiero igual que ayer, pero con más sueño y con muchas ganas de abrazarte antes de salir de casa.
- Si pudiera elegir cómo empezar el día, siempre sería con tu voz diciendo mi nombre.
- Buenos días, amor. Que nadie te robe la sonrisa antes del desayuno, que es mía.
- Despierta, dormilón. Tengo preparados besos de sobra y ninguno es de cortesía, así que no tardes en abrir los ojos.
- Buenos días a la única persona por la que merece la pena madrugar.
- Buenos días, mi cielo. Que el día te trate tan bien como tú me tratas a mí, y que cuando acabe nos encontremos en casa.
- Hoy la mañana tiene tu nombre. Buenos días, mi amor.
- Buenos días, cariño. Te dejo un beso en la almohada, por si lo encuentras al girarte, y otro en la cocina junto al café.
- Buenos días desde aquí hasta donde estés. Hoy cuento un día menos para verte.
- Aunque nos separen cientos de kilómetros, el sol sale para los dos y a los dos nos pilla pensando en el otro. Buenos días, mi amor.
- Buenos días, amor. Mi desayuno viene con una videollamada tuya y es lo mejor del menú, aunque la tostada se me enfríe mirándote.
- Me despierto y lo primero que hago es mirar si me has escrito. Buenos días, mi vida.
- Buenos días. Te mando un abrazo por correo urgente, llega antes de que te tomes el café y viene con todo mi cariño incluido.
- Hoy me levanto con el mismo pensamiento de siempre: cuánto falta para tenerte aquí.
- Buenos días, amor mío. Contigo hasta los lunes tienen su gracia, y eso que son los días más difíciles de querer.
- Buenos días, guapo. Ya sé que has dormido con toda la manta, te perdono porque eres tú.
- Buenos días, vida. Que sepas que a las siete y diez de la mañana también te elegiría.
- Hoy no tengo nada poético que decir, solo que te quiero y que te hagas un café bien cargado.
- Buenos días, mi amor. Que tu día sea tan bonito como tu forma de despeinarte.
- Cada mañana descubro un motivo nuevo para quererte. Hoy ha sido cómo bostezas.
- Buenos días, cariño. Te quiero con legañas, con el pelo revuelto y con ese mal humor de antes del primer café.
- Mi plan para hoy: quererte, acordarme de ti a todas horas y repetir mañana.
- Buenos días, preciosa. Que el día te sea fácil, que el trabajo no te agobie y que la noche me la reserves a mí.
- Despiértate despacio, que no hay prisa. Yo sigo aquí, a tu lado, y no pienso irme.
- Buenos días, amor. Solo quería ser lo primero que lees hoy, antes de las noticias, del correo y de cualquier otra cosa.
- Buenos días con amor. Hoy toca ser valientes, comernos el día y besarnos al llegar a casa.
- Buenos días, cielo. Un día más contigo es un día mejor, y de eso no tengo ninguna duda.
- Qué suerte la mía, despertarme y que seas tú.
- Buenos días, mi vida. Que te acompañe mi cariño en el bolsillo hasta la hora de comer, y que lo notes cada vez que sonrías.
- Buenos días, cariño. He soñado contigo otra vez y, como siempre, no quería despertarme.
- Buenos días, mi amor. Si hoy el día se complica, acuérdate de que me tienes de tu lado y de que esta noche lo arreglamos juntos.
- Buenos días. No sé qué tienes, pero desde que te conozco las mañanas me gustan más.
- Buenos días. Hoy me apetece invitarte a desayunar y quedarme a vivir en la conversación, sin mirar el reloj ni el móvil.
- Buenos días, guapa. Solo te escribo para que sepas que has sido mi primer pensamiento al despertar, y no es la primera vez.
- Buenos días, mi amor. Prometo seguir enamorándome de ti cada mañana, aunque ya lo haya hecho todas las anteriores.
- Buenos días, amor. Que el sol te encuentre sonriendo y a mí pensando en ti, como siempre, como cada mañana desde que te conozco.